Vinicius y Rodrygo, dos fenómenos sin gol

Cuando Cristiano Ronaldo dejó el Real Madrid en 2018 todos se preguntaban quién iba asegurar el mínimo de los 30 goles. Benzema asumió el reto y alcanzó esa cifra para tomar el relevo. Ahora, sin Benzema, sucede lo mismo, con el hándicap de que Ancelotti apenas tiene tres delanteros y Joselu, su único ‘9’, es suplente. Todos miran a Vinicius y Rodrygo, pero pocos confían en sus dotes goleadoras y de que cubran ese cupo exigido de la treintena de aciertos por temporada.

La fuga de Benzema ha dejado huérfano de pegada al ataque blanco. Vinicius y Rodrygo son dos fenómenos, dos atacantes explosivos y espectaculares capaces de dejar rivales atrás con su velocidad y regates, pero a los que les falta finalizar lo que fabrican. Cuando pisan las áreas rivales pierden efectividad y fallan más de lo deseado. Vinicius cumple su sexta temporada en el Real Madrid y en ninguna alcanzó los 30 goles. En las dos últimas mejoró marcando 22 y 23, respectivamente, insuficientes para ser el sucesor de Benzema y mucho menos de Cristiano Ronaldo.

HUÉRFANOS SIN BENZEMA

Rodrygo afronta su quinto año de blanco y sus datos goleadores son bastante flojos: 7, 2 y 9. El año pasado mejoró con 19, que tampoco cubren las necesidades ofensivas de los blancos ahora que no tienen un goleador de primera línea y van justos de delanteros. A Joselu no se le puede exigir que sea el encargado de tapar esa vía de agua por su calidad de suplente, pese a ser un delantero contrastado, pero sin ese caché de goleador top.

Las dudas se explican mejor por la falta de un especialista que lance los penaltis. Sin Benzema, Ancelotti adjudicó la responsabilidad a Vinicius, un voto de confianza para engordar sus cifras y darle alas como ariete del equipo. Pero en su primer examen falló el lanzamiento en el Clásico veraniego. Un error de bulto que dolió al madridismo, confirmando que lo suyo es la volatilidad. Después le tocó el turno a Rodrygo en Balaídos, y también falló.

BUSCANDO UN ESPECIALISTA EN PENALTIS

Ancelotti explicó tras el partido que sin Vinicius (estaba lesionado) el encargado es Modric, pero el croata se lo cedió Rodrygo para confirmar que a los dos brasileños les falta pulso para asumir esas penas máximas. El madridismo no entiende muy bien la elección del italiano, que insiste en mantener a Vinicius luciendo unos galones que deben llevar jugadores experimentados como Modric, Kroos o Alaba, a los que no les tiembla el pulso en los momentos tensos.

Vinicius, 23 años, y Rodrygo, 22, son dos grandes jugadores, pero la responsabilidad de ser los goleadores del equipo les pesa porque nunca fue su mejor faceta. Ellos son los que crean, los que descompensan defensas, los que amenazan con sus regates, su velocidad, pero les cuesta finalizar. Dos futbolistas diferenciales que necesitan más cuajo para asumir ese compromiso goleador que decide partidos.  

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