Sumar ve escenificación en el distanciamiento del PSOE con Junts

Tranquilidad en las filas de Sumar respecto al último giro del PSOE, que esta semana ha enfriado las expectativas de las formaciones independentistas y ha planteado por primera vez la posibilidad de que se produzca una repetición electoral. Un cambio de discurso que tratan de naturalizar en el partido de Yolanda Díaz, que lo considera un escenario “propio de una negociación”, donde todos marcan posiciones respecto a la parte contraria, y mantienen su convicción en que lograrán los apoyos para revalidar la coalición e investir a Pedro Sánchez.

La vicepresidenta segunda del Gobierno fue la primera que abogó abiertamente por una amnistía y defendió que podía tener encaje dentro de la Constitución, además de reunirse con Carles Puigdemont en Bruselas con el objetivo de normalizar las relaciones. La estela abierta por Díaz vino seguida de un carrusel declaraciones de voces socialistas, que al albur del debate, evitaban rechazar la ley y defendían las vías del diálogo en pos de la convivencia.

El mismo Pedro Sánchez abrió el curso el 4 de septiembre en una conferencia donde reivindicaba las “medidas valientes y arriesgadas” aprobadas por su Gobierno, en referencia a los indultos, y defendía continuar esa senda para “pasar página” del procés. “No podemos repetir los errores del pasado. Es el momento de la política, de pasar página. El momento de volver a la vía que nunca se debió abandonar. Es el momento de ser coherentes y seguir avanzando en la convivencia”, defendió en el Ateneo de Madrid, donde aseguró que el acuerdo “se puede, se debe y se va a alcanzar”.

Peticiones inasumibles

Pero esta semana los ánimos parecen haber cambiado en las filas socialistas, donde lanzan un discurso mucho más frío hacia las aspiraciones de Junts. Si hasta ahora había un convencimiento total de que habría Gobierno de coalición, ahora comienza a trasladarse que no será a cualquier precio.

Este mismo lunes lo verbalizaba la vicesecretaria general de los socialistas y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que en rueda de prensa desde Ferraz aseguró que “las posiciones de Puigdemont se encuentran en las antípodas de las nuestras”, recordando que el PSOE es “el mismo” que aprobó el artículo 155 de la Constitución en Cataluña en 2017.

En las filas socialistas comienzan a trasladar que hay peticiones inasumibles por parte de Junts, que este lunes en la Diada volvió a reivindicar la unilateralidad. Esta idea se une a la exigencia de un mediador internacional para la negociación o la aprobación exprés de una ley de amnistía antes de la investidura de Pedro Sánchez, unos plazos inasumibles por el PSOE que en Sumar creen que podrán salvar mediante un “compromiso” para su aprobación.

“Días de proclamas”

Pese a que las posiciones de unos y otros parecen alejar la investidura de Pedro Sánchez, en Sumar mantienen la calma, se mantienen optimistas respecto al acuerdo y achacan el nuevo escenario una fase más de las negociaciones, dentro del diálogo que mantienen PSOE y Junts en la discreción y que seguirá así, según avanzó Montero, al menos hasta que pase la investidura previsiblemente fallida de Alberto Núñez Feijóo.

En la plataforma de Díaz tratan de restar importancia a este aparente giro advirtiendo de que los socialistas han mantenido “lo que siempre han dicho”, y atribuyó el nuevo escenario a la normalidad de las negociaciones donde se escenifican “posiciones de máximos”, y consideran que el PSOE remarcó sus propias tesis de que Junts y Puigdemont hicieran lo propio en días anteriores. Advierten además que “no nos consta” que las negociaciones entre ambas partes se hayan visto afectadas estos últimos días ni que se hayan producido turbulencias en ese diálogo.

“Es una semana delicada, donde está el Onze de Setembre, la Diada. Días clave donde hay muchas las proclamas”, consideran en Sumar. Unos días especialmente simbólicos para el independentismo que han insistido en la autodeterminación y la unilateralidad, obligando a los socialistas a reaccionar y a recordar de nuevo que no se saldrán del marco constitucional. El 1 de octubre, aniversario del referéndum de 2017, será otra fecha especialmente simbólica en el calendario independentista, pero más allá de estas manifestaciones puntuales los de Díaz no creen que estas aparentes turbulencias vayan a desembocar en una reedición electoral. “Seguimos trabajando por el Gobierno de coalición“, insisten.

El choque por los plazos

Uno de los principales choques que han trascendido es a cuenta de los plazos de aprobación de la ley de amnistía. Puigdemont pidió como “pago por adelantado” a sus siete votos la aprobación previa de la norma antes de la investidura de Sánchez. Unos tiempos imposibles de asumir para el PSOE, que ha rechazado de plano esta opción. En Sumar sí confiaban en que un compromiso de aprobación de esta norma, con alguna “fórmula” que diera señales en ese sentido, como podría ser el registro del texto en el Congreso y su admisión a trámite por la Mesa, podrían servir a los posconvergentes para brindar su apoyo.

Pero de momento, en Junts mantienen sus exigencias y siguen reclamando que la ley se apruebe antes, al considerar que puede apurarse el plazo hasta la convocatoria automática de elecciones (a finales de noviembre) y por temor a un ‘tamayazo’; esto es: temen que, aunque el texto superase los primeros trámites en el Congreso, algunos diputados socialistas pudieran desmarcarse del partido en segunda lectura en el Congreso y aprobar un texto distinto al inicialmente acordado, tras la previsible reforma que sufriría en el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta.

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