Rubiales llega a la Audiencia Nacional para declarar por su beso no consentido a Jenni Hermoso

El ya dimitido presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, ha llegado pasadas las once de la mañana de este viernes a la Audiencia Nacional, donde el juez Francisco de Jorge le interrogará en calidad de investigado por presunta agresión sexual y coacciones en relación con el beso en la boca que propinó a la jugadora de la selección Jenni Hermoso el pasado 20 de agosto, en la entrega de trofeos del Mudial en Sidney.

Rubiales, asistido por la abogada Olga Tobau –que ya ha defendido a personalidades públicas como el que fuera mayor de los Mossos d’Escuadra Josep Lluís Trapero, investigado por el operativo policial del 1-O– no ha hecho declaración alguna a su llegada al órgano judicial donde había sido citado a las doce del mediodía, limitándose a saludar al funcionario de la entrada.

La convocatoria judicial ha creado gran expectación mediática, por lo que decenas de periodistas se agolpaban desde primera hora de la mañana en las inmediaciones del órgano judicial.

Las claves del procedimiento penal abierto contra Rubiales pasarán por analizar si hubo consentimiento y si existió algún tipo de ánimo sexual por parte del directivo a la hora de plantar un pico ante las cámaras de televisión de todo el mundo a la campeona del mundo.

La citación de Rubiales se produjo después de que, el pasado lunes, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 admitiera a trámite la querella presentada por la Fiscalía.

De Jorge toma declaración a Rubiales tras tener acceso al resultado de las primeras diligencias en este procedimiento, entre ellas la remisión por parte de RTVE, El País, La Vanguardia y el diario As diferentes vídeos que recojen el momento del beso a la jugadora “desde todos los ángulos”, así como las celebraciones posteriores. El interrogatorio se centrará en el contenido de estas imágenes, así como en lo manifestado por Hermoso ante la Fiscalía en su declaración la pasada semana.

Presión en su entorno

En su resolución, el juez se detenía en lo señalado por en su escrito la Fiscalía sobre el delito de coacciones. Según el Ministerio Público, durante su declaración Hermoso refirió que tanto ella como su familia y personas más cercanas sufrieron una presión constante y reiterada por parte de Luis Rubiales y el entorno profesional de este, para que justificara y aprobara los hechos, lo que el Ministerio Público considera que puede ser considerado un hostigamiento castigado con hasta tres años de prisión. La querella añadía que esa presión se produjo “en contra del desarrollo de la vida en paz, tranquilidad y libremente” de la jugadora.

Así, los hechos concretos por los que se interrogará a Rubiales son el beso que dio a Hermoso “mientras agarraba con las dos manos la cabeza (…) sin el consentimiento de ésta”, según la querella de la Fiscalía, además de la “la presión constante y reiterada” que tanto la jugadora como su entorno más próximo –familiares y amistades– sufrieron por parte del presidente de la Federación “con la finalidad de que, públicamente, justificara y aprobara el acto cometido contra su voluntad”.

Por el momento, tanto ante la Asamblea celebrada en la sede de la Federación el pasado 25 de agosto como en posteriores intervenciones públicas, Rubiales ha negado que su acción se desarrollara sin el consentimiento de la jugadora, así como cualquier ánimo lúbrico al comparar el beso en la boca a Hermoso con el que pudiera dar a una de sus hijas

Por otra parte, en los fundamentos de derecho de su resolución el magistrado ya señalaba que la querella presentada por la teniente fiscal, Marta Durántez relata acciones que podrían ser constitutivas de delito y apuntaba que el asunto es competencia de la Audiencia Nacional puesto que son hechos acaecidos fuera del territorio nacional y que involucran a españoles.

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