Riesgos, dolor, plazos, rehabilitación, operar por delante… lo último sobre la cirugía de cadera, según la Universidad de Harvard

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Este artículo está realizado a partir de una actualización realizada el 15 de septiembre de 2023 y que tiene en cuenta toda la revisión de la literatura vigente hasta marzo de 2024.

En él se explican las últimas novedades relativas a esta frecuente cirugía.

Y comienza por las tan comentadas maneras de realizar esta operación que en estos momentos existen, con sus garantías de éxito, sus complicaciones, sus riesgos, dolores

Abordaje anterior

El abordaje anterior, también llamado abordaje de Smith-Petersen o Hueter, es la fórmula que logra la exposición anterior de la cadera sin la necesidad de separar ninguno de los músculos circundantes.

Para esta operación se crea un espacio entre el tensor de la fascia lata y los músculos sartorios que permiten el acceso a través de la cápsula anterior de la cadera.

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Esta operación se crea un espacio entre el tensor de la fascia lata y los músculos sartorios que permiten el acceso a través de la cápsula anterior de la cadera
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Abordaje anterolateral

Una variación del abordaje anterior es el abordaje anterolateral (o abordaje de Watson-Jones), en el que se accede a la cadera a través del espacio posterior al tensor de la fascia lata.

Los abordajes anteriores se realizan con el paciente en posición decúbito supino, es decir, boca arriba, pero también se pueden realizar con el paciente en posición lateral.

A menudo se utiliza una mesa de operaciones especial y la ayuda de fluoroscopia (que es un tipo de radiografía, a modo de película, que muestra en tiempo real y en movimiento las estructuras internas o los órganos), pero también se puede utilizar una mesa de operaciones normal.

Las complicaciones asociadas con el abordaje anterior incluyen:

Fractura femoral intraoperatoria (debido a una exposición femoral más desafiante)Fractura de tobillo (por problemas de posicionamiento o tracción al usar una mesa de operaciones especializada)Daño al nervio cutáneo femoral lateral o al nervio femoral (como ramas de este nervio que se encuentran muy cerca del campo quirúrgico).

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La fractura de cadera es la lesión que más riesgo de complicaciones tiene.
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Tasas de luxación

Debido a que los músculos alrededor de la cadera no se desprenden durante el procedimiento, muchos cirujanos que utilizan el abordaje anterior les dicen a sus pacientes que no son necesarias precauciones para la luxación.

Pero aunque parece haber un menor riesgo de luxación con el abordaje anterior directo, en comparación con el abordaje posterior, la realidad es que el abordaje lateral directo es el que tiene la tasa de luxación más baja.

También existe alguna evidencia preliminar de que el abordaje anterior se asocia con una recuperación temprana más rápida

Sin embargo, la velocidad de recuperación depende de muchas variables y se puede lograr una buena recuperación rápida con cualquiera de los enfoques siempre y cuando aportemos:

El régimen anestésico adecuadoLa minuciosa educación del pacienteLa asistencia posoperatoria

Cuidado postoperatorio y seguimiento

La duración de la estancia hospitalaria después de una artroplastia total de cadera (ATC) suele ser de uno a cuatro días. Sin embargo, comienza a haber un número creciente de cirujanos que ahora realizan este procedimiento de forma segura y de forma ambulatoria.

No es todavía una práctica habitual, sobre todo por las dificultades que aporta el manejo del dolor y ciertas incomodidades, que no son pocas, pero sí es un objetivo importante.

En cualquier caso, es una fórmula que aún presenta complicaciones en el manejo posoperatorio, que incluye:

El manejo del dolor, como ya hemos indicadoProfilaxis contra el tromboembolismo venosoAtención adecuada a las comorbilidades médicasFisioterapia

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La artrosis de cadera es uno de los cinco tipos más abundantes
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Y habría que hacer también referencia a la dificultad que para muchas personas supone tener que dormir boca arriba y con las piernas lo más separadas posible durante no pocas semanas.

Rehabilitación

Muchos pacientes pueden ser dados de alta a casa después de la cirugía, pero algunos pueden requerir una rehabilitación hospitalaria temporal o una estadía en un centro de enfermería.

La movilización y la fisioterapia se inician lo antes posible para facilitar la recuperación de la función y ayudar a prevenir la trombosis venosa profunda (TVP).

Algo para lo que también se suele sumar la administración de inyecciones de heparina de forma ininterrumpida durante unos 30 días.

En cualquier caso, los protocolos de recuperación rápida están cada vez más extendidos.

Y los ejercicios para restaurar el movimiento y la fuerza normales de la cadera y el retorno gradual a las actividades cotidianas se inician ya en el hospital y continúan después del alta.

Esto puede implicar de 20 a 30 minutos de ejercicios dos o tres veces al día durante la recuperación temprana.

Por lo general, se permite soportar peso según lo tolerado y se utiliza un dispositivo de asistencia para ayudar con el equilibrio y la estabilidad. Es decir, se va apoyando poco a poco con la ayuda de muletas.

Luego, las ayudas para caminar se retiran a medida que mejoran la fuerza, el equilibrio y la comodidad, lo que irá ocurriendo durante los 3 primeros meses.

Pero se mantendrá durante meses la atención sobre cualquier movimiento violento, cruzado de piernas…

Dependiendo del abordaje quirúrgico y del protocolo del cirujano, es posible que algunos pacientes deban seguir ciertas precauciones para la luxación.

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Por ejemplo, a los pacientes que reciben precauciones para la luxación posterior de la cadera se les acostumbra a pedir:

Que eviten sentarse en sillas bajas durante unos 3 mesesQue no doblen la cadera más de 90 grados durante hasta 6 mesesQue eviten cruzar las piernas al menos un año

Algunos cirujanos también pueden recomendar una terapia ambulatoria formal, pero a menudo se individualiza según las preferencias del cirujano y las necesidades del paciente.

El tiempo hasta la recuperación completa varía ampliamente, pero los pacientes suelen encontrarse bien y alcanzar un nivel de dolor mínimo aproximadamente unos tres meses después de la operación.

Y la realidad frecuente es que se observen mejoras adicionales incluso hasta un año después de la cirugía, que es cuando la práctica médica más extendida suele decir que el plazo de recuperación se ha completado.

Seguimiento y nivel de actividad

Las visitas de seguimiento con el cirujano se programan a intervalos de rutina y si todo avanza con normalidad, la primera se suele tener alrededor de un mes y medio (6 semanas) después de la intervención quirúrgica, con estudio radiológico incluido, para comprobar que todo está bien encauzado.

Plazos y vuelta a la actividad

Los plazos pueden variar de un cirujano a otro.

Y en cuanto a la vuelta a la actividad de los pacientes, es importante que sea paulatina y depende del tipo de situaciones o ejercicios de los que estemos hablando.

La mayoría de los pacientes pueden reanudar actividades regulares sin impacto, como caminar, subir escaleras, nadar, golf, tenis ligero y andar en bicicleta una vez que la comodidad y la fuerza lo permitan, entre 2 y 3 meses después de la intervención

Ser más concreto es muy difícil, pues depende de cada paciente, pero si quisiésemos hablar de plazos aproximados…

Deben evitarse alrededor de un año las actividades de alto impacto como el trabajo manual, levantar objetos pesados y realizar deportes como correr, trotar…A partir de los 90 días aprox. se pueden permitir actividades como yoga y Pilates si se tiene cuidado de evitar extremos en el rango de movimiento para evitar la dislocación.Para subir a coches normales, conducir o sentarse en sillas bajas deberíamos mantener la prudencia durante un trimestre, aproximadamente, para evitar una luxación que nos obligaría a repetir la intervención quirúrgica.

En cualquier caso, siempre es importante realizar un seguimiento a largo plazo para evaluar el desgaste de la superficie de apoyo u otros problemas relacionados con el implante.

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