Podemos se bunkeriza y pide a sus cargos renunciar si quieren integrarse en Sumar

Podemos se rearma frente a Sumar y cierra las puertas a quienes se unan a sus filas. La organización abrió este sábado un proceso de reflexión para redefinir su relación con Yolanda Díaz, y lo hace con una propuesta en clave defensiva, donde deja clara su “autonomía política” y se reafirma en la necesidad de mantener la doble militancia, de manera que cualquier cargo que dé el salto a la platafoma deba romper el carné morado o ser expulsado.

La cuestión de la doble militancia era uno de los principales debates a afrontar con el nacimiento de Sumar. Una parte de los cuadros y los afiliados morados han apoyado abiertamente al nuevo partido de Díaz, y algunos de ellos han llegado a ejercer de portavoces del nuevo proyecto durante la campaña electoral, como es el caso de Alejandra Jacinto, ex diputada y candidata de Podemos en la Comunidad de Madrid, o de Nacho Álvarez, miembro de la cúpula morada y secretario de Estado del ministerio de Ione Belarra.

Acto de Podemos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. | EFE

Hasta el momento Podemos no había abierto el debate sobre cómo afrontar la llegada de este nuevo actor, y las principales decisiones que se han tomado -no apoyar el lanzamiento de Sumar o firmar un acuerdo sin Irene Montero- fueron pilotadas por un pequeño núcleo de decisión.

Algunos dirigentes como Juan Carlos Monedero -cesado esta semana de su cargo en la Fundación de Podemos- llevan meses reclamando abrir un proceso de reflexión. El debate se abre ahora con un documento redactado por la dirección, que se someterá a análisis y votación entre su militancia, hasta su presentación el 4 de noviembre. En su propuesta, la cúpula apunta a un cierre de filas como hoja de ruta.

Podemos o Sumar

“Podemos es una fuerza política autónoma, que tendrá siempre su propia hoja de ruta, su programa, sus órganos de dirección y sus mecanismos de decisión protagonizados por la militancia”, señala la dirección morada, que reafima que “en Podemos no existe la doble militancia”, despejando así una de las incógnitas que se abrían en la convivencia política con Sumar.

La cuestión no es menor, pues obliga a sus cargos y militantes elegir entre Podemos y Sumar y les impide afiliarse al partido de Yolanda Díaz. En caso de hacerlo podrán ser expulsados de sus filas. Ya en verano algunos de los dirigentes más próximos con la gallega, como el diputado Txema Guijarro, que concurrió como cuota Sumar al 23F, fueron expulsados, uns forma de Podemos de marcar posiciones frente a una plataforma que consideran una amenaza.

Clave de Gobierno

La insistencia en la militancia única que hace Podemos se da también en clave de Gobierno. Los de Belarra han exigido tener un ministerio propio cuyo titular sea elegido por la dirección, en una clara apuesta por situar a Irene Montero en el Consejo de Ministras.

Pero Díaz no da acuse de recibo, y mantiene su apuesta por un Gobierno con “los mejores”. Una expresión que también levanta ampollas en el partido morado, que lo consideran un “retorno a los despachos” propio de la “vieja política”, según se destaca también en su propuesta.

Hasta ahora, Yolanda Díaz se ha valido de la figura de Nacho Álvarez para parapetarse frente a las críticas de Podemos por no tener presencia en distintos espacios. El dirigente fue portavoz en campaña y es el coordinador de las negociaciones con el PSOE para formar el Gobierno de coalición, una posición clave para neutralizar las exigencias moradas de tener un sillón en las negociaciones.

Y la operación podría repetirse en caso de revalidarse el Gobierno de coalición. Álvarez gana enteros para ocupar el ministerio de Derechos Sociales, ahora dirigido por Belarra, y en ese extremo Yolanda Díaz volvería a contabilizarlo como una ‘cuota Podemos’, mientras el partido lo rechaza y asegura que sólo contarán como ‘cuota’ quienes sean elegidos por la dirección. Negando el carné a quien se alinee en las tesis de la gallega, Podemos trata de prevenirse de cualquier movimiento en este sentido. De momento, Podemos ya ha retirado a Álvarez de las previsiones de agenda del partido, y sólo lo mantiene en la agenda institucional.

Asamblea fundacional de Sumar

La “reflexión” sobre estas cuestiones se abre en Podemos cinco meses después del lanzamiento oficial del partido de Yolanda Díaz en Magariños, que contó con la sonora ausencia de los morados. Además, llega poco antes de que Sumar celebre su asamblea fundacional, prevista para otoño y pospuesta a finales de año por el calendario de investidura.

En la asamblea deberá fijar las reglas de funcionamiento, y prevé abrirse a miembros de otros partidos permitiendo la doble militancia, como también hizo Podemos en sus primeros años, cuando permitió que Xavi Doménech fuera coodinador de los comuns y al mismo tiempo líder de Podem en Cataluña. Unas reglas que cambiaron poco después para cerrar sus filas. A día de hoy, esas filas prevén mantenerse cerradas.

En su nacimiento, Sumar prevé nutrir su organigrama y sus bases de perfiles ya politizados e inscritos previamente en otras formaciones. En caso de limitar el acceso a la organización sólo a aquellos que no tengan carné de otros partidos, su capacidad de implantación quedaría seriamente comprometida. Pero el paso no está exento de riesgos, ya que amenaza con abrir conflictos con algunas de las organizaciones integradas en Sumar, como es el caso de Podemos, con quien el conflicto está ya abierto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *