Los médicos piden tirar estas latas de conserva inmediatamente

El consumo de alimentos enlatados o conservas es una práctica común en muchos hogares y ha sido una forma conveniente de preservar los alimentos durante décadas. Sin embargo, algunos alimentos enlatados pueden contener altas cantidades de sodio, azúcares añadidos o aditivos químicos para mejorar su sabor y prolongar su vida útil, las cuales contribuyen al desarrollo de determinadas enfermedades. ¿Cuáles son las que no aconsejan en absoluto los médicos y expertos en alimentación?

Latas en conserva que no deberías probar

Chóped: el chóped en lata contiene alto contenido de grasas saturadas y adictivos, de ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseje evitarlas. Incluso relaciona su consumo con la posibilidad mayor de sufrir cáncer.Fabada y otras legumbres: a pesar de que las legumbres son saludables, en las conservas se combinan con carnes procesadas. Esto puede derivar en enfermedades cardiovasculares y aumento de la obesidad.Melocotón u otras frutas en almíbar, porque su elevado contenido en azúcares puede ayudar a desarrollar enfermedades como la diabetes o la obesidad.Salsas: poseen altas cantidades de azúcares, sal y grasa. Por ello, lo más recomendable es consumir salsas caseras elaboradas a partir de ingredientes frescos.

En resumen, apuesta siempre que puedas por productos y alimentos frescos y de temporada para mejorar tu dieta y evitar enfermedades en un futuro a medio o largo plazo.

El alimento que los médicos piden eliminar de la dieta

Se trata, ni más ni menos, que del famoso ‘bikini’ o sándwich mixto, que se realiza con pan de molde, jamón york y queso. Pero antes de echarte las manos a la cabeza y cancelarnos para siempre, debes saber que esto tiene un motivo, y se encuentra en la calidad de los ingredientes que se suelen utilizar para cocinar este plato. Te lo explicamos a continuación.

PAN BLANCO DE MOLDE

En primer lugar, hablemos del pan. Normalmente, para este plato se utiliza un pan blanco de molde. Este está compuesto de harinas refinadas, que se someten a unos procesos que reducen su calidad nutricional, a diferencia del pan integral.

Así, el pan blanco puede ser negativo para la salud porque eleva los niveles de azúcar en sangre, aumenta la tendencia a acumular grasa y puede producir un efecto inflamatorio en nuestro cuerpo. 

JAMÓN COCIDO

El siguiente ingrediente controvertido es el jamón que utilizamos. A la hora de comprar un jamón york o jamón cocido en el supermercado, es muy importante fijarse en la lista de ingredientes, y muy especialmente en el porcentaje real de carne de cerdo que contiene el embutido que vamos a comprar.

Aunque resulte sorprendente, hay jamones que solamente contienen un 55% o 60% de carne real, y el resto de ingredientes añadidos no son lo más recomendable para la salud. Lo ideal es utilizar un jamón cocido que contenga, como mínimo, un 85% de carne de cerdo. 

QUESO

Por último, es necesario hablar del queso. Por desgracia, a menudo los quesos que se utilizan para hacer sándwiches o bocadillos son de baja calidad -como los típicos ‘tranchetes’- y contienen ingredientes como aceites refinados o aditivos que los convierten en ultraprocesados.

Según los nutricionistas, para que un queso se considere de buena calidad debe contener leche, sal, fermentos lácticos y cuajo; sin extender mucho más allá su lista de ingredientes.

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