Las jugadoras se plantan: reina la incertidumbre en Las Rozas

Se acabó. Las palabras que usó Alexia Putellas para iniciar una revolución sin saberlo tras el discurso de Rubiales en la última Asamblea el 25 de agosto son las mismas que utilizaron un total de 39 futbolistas para plantarse y hacer saber a la Federación y al Mundo entero que los cambios realizados son insuficientes. 

Llegó el comunicado media hora antes de las cuatro de la tarde de ayer, hora en la que Montse Tomé tenía que ser presentada como nueva seleccionadora nacional y dar su primera convocatoria, para las dos primeras jornadas de la Nations League, contra Suecia (el día 22) y contra Suiza (el 26). No hubo lista. No hubo presentación. No hubo rueda de prensa. No las habrá hasta nuevo aviso, aunque pase el tiempo y se acerque la fecha de la próxima concentración, prevista para el próximo lunes.

Tuvo que recular la Federación. Las jugadoras les habían hecho saber que seguían en su postura de no ser seleccionables y que iban a publicar un comunicado exponiendo, punto por punto, los motivos de la renuncia y los cambios que consideraban básicos, algo que los medios y la opinión pública les lleva pidiendo -prácticamente exigiendo- desde hace un año.

Discrepancias a un lado

La contundencia del comunicado fue el motivo de las diferencias en el conjunto de jugadoras, que se reunieron varias veces durante la semana y acordaron este mensaje conjunto durante la noche del jueves. Algunas consideraban que el cese de Jorge Vilda y la dimisión de Rubiales eran un buen punto de partida. Y otras -la mayoría- que si se conformaban con estos dos movimientos iban a perder una oportunidad de oro para luchar por cambios reales, profundos y estructurales. 

Entendió, la mayoría, que tenían que ir de la mano, para que no se produjese una división como la de hace un año que únicamente las perjudicó a ellas, que la unión hace la fuerza y que solo juntas lo podrían conseguir. Las mundialistas, las convocadas en la prelista y las otras doce que, o por decisión propia o por decisión técnica no fueron seleccionadas en la preparación del Mundial, firmaron el comunicado. Todas menos tres: Claudia Zornoza, que anunció, minutos después, que se retiraba de la selección; Athenea del Castillo, que no se pronunció al respecto; y Sheila García, que publicó un mensaje a título individual y en sus redes sociales manifestando que “vestir la camiseta de la selección está por encima de las personas que en cada momento gobiernen, dirijan o gestionen la Federación”.

Tolerancia cero y cambios estructurales

Piden, las jugadoras, “tolerancia cero ante esas personas que desde un cargo dentro de la RFEF han tenido, incitado, escondido o aplaudido actitudes que van contra la dignidad de las mujeres”. También, “cambios contundentes” de liderazgo dentro de la Federación, especialmente en el área de fútbol femenino, como la reestructuración del organigrama de fútbol femenino, la reestructuración del gabinete de la presidencia y Secretaría general –Andreu Camps-, dimisión del presidente de la RFEF -referencia a Luis Rubiales, no a Pedro Rocha-, reestructuración del área de comunicación y marketing -por la difusión no consentida de falsas declaraciones de Jenni Hermoso– y reestructuración de la dirección de integridad, encabezada por Miguel García Caba.

Las partes implicadas siguen negociando y el tiempo corre en contra, más para la Federación -con la Nations League a la vuelta de la esquina- que para las jugadoras. Veremos qué pasa en las próximas horas. 

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