Hace 35 años sucedió el clásico de la vergüenza: el partido entre Alianza y la ‘U’ acabó antes de tiempo

Un día como hoy, hace 35 años ocurrió uno de los clásicos más polémicos de la historia del fútbol peruano, cuando Alianza Lima se quedó con seis hombres, muchos dicen a propósito, y se dio por finalizado el partido que ganaba 2-0 Universitario por la Copa Libertadores.

La noche del 3 de agosto de 1988, en el viejo Estadio Nacional, los Compadres se vieron las caras por la cuarta fecha del grupo 5 del torneo continental. Los cremas ganaban 2-0 con anotaciones de Chemo del Solar (20’) y Juvenal Briceño (31’).

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En eso estaban, cuando de pronto los blanquiazules perdieron los papeles y antes del descanso sufrieron las expulsiones de César Espino (34’), Cedric Vásquez (44’) y Wilmar Valencia (45’).

Todo hacía presagiar que en el complemento se vendría una goleada a favor de la ‘U’ al tener tres hombres más. Pero curiosamente los íntimos Eugenio La Rosa y el chileno René Pinto cayeron al piso aduciendo lesiones y al haber agotado los cambios –habían ingresado Roberto Rojas por Víctor Reyes y Marco Charún por Alfonso Reyna- los victorianos se quedaron con seis hombres, obligando al árbitro César Pagano a dar por finalizado el partido a los 10 minutos, ya que, de acuerdo al reglamento, mínimo se podía jugar con siete.

LA ROSA y su verdad

Se especuló que las lesiones de los jugadores de Alianza fueron fingidas para finalizar el partido, porque se venía una goleada. Uno de los actores del llamado Clásico de la vergüenza, Eugenio La Rosa, negó tal versión.

“Lucho Reyna me mete un patadón. Tenía hecho una pelota el tobillo. No podía seguir”, aseguró el entonces atacante grone.

Después de 35 años, Chispeao se molesta cuando le dicen que Alianza ‘se corrió’ de la cancha. “Eso de que abandonamos la cancha, no es cierto. René Pinto también cae lesionado y al haber agotado los cambios (en ese tiempo era máximo dos) nos quedamos con seis y por reglamento no se podía continuar el partido”, remarcó.

REY MUÑOZ DUDA

Eduardo Rey Muñoz, quien jugaba en Universitario, duda de las lesiones en el cuadro victoriano. “No sé si de verdad se lesionaron o fingieron para no seguir jugando, porque íbamos ganando 2-0. Recuerdo en el vestuario, al final, hablando con Chávez Riva, Samuel Eugenio, entre otros. Decían que no hubieran hecho lo de Alianza. La ‘U’, así sea con seis jugadores, hubiera seguido jugando ese partido”, dijo Cochoy, quien años después jugaría por Alianza.

PUCHUNGO premiado

Alfonso Yáñez, quien se iniciaba en el fútbol, fue protagonista de ese partido por la ‘U’, del cual tiene un recuerdo especial.

“Entré por Lucho Reyna, pues Oblitas (DT de Universitario) temía que lo expulsen. Entré antes que se suspenda el partido y pude chapar mi premio, que era casi medio sueldo. Ganaba poco en ese tiempo, porque recién empezaba”, refirió.

En cuanto a la suspensión del cotejo, hubo algo que le llamó la atención a Puchungo.

“No sé si los de Alianza se hicieron los lesionados para acabar el partido, porque ganábamos 2-0. Lo que sí me sorprendió fue ver a uno de lesionados corriendo al vestuario, cuando dejaban la cancha”, remarcó.

Horas después del clásico que no terminó, el Comando Sur se dirigió al Lolo Fernández, donde saquearon el estadio y apedrearon el bus crema.

 “Al llegar al Lolo, donde concentrábamos, vimos varios hinchas, pensamos que eran de la ‘U’, pero de pronto comenzaron a lanzar piedras al bus. Una piedra le dio en la boca a Samuel Eugenio. Un grupo bajó y agarró a unos vándalos. Pudo ser peor”, recordó Puchungo.

Al día siguiente, la prensa criticó la conducta de los jugadores de Alianza Lima por las expulsiones y calificó dicho partido como el Clásico de la vergüenza.

“Alianza humilló al pueblo”, tituló El Nacional; por su parte, La Crónica indicó: “Alianza tiró la esponja ante la U”; en tanto, Hoy, apuntó: “¡Estafa aliancista!”. Después de 35 años, aquel partido sigue siendo tema de discusión.

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