Feijóo abre a la sociedad civil el acto del PP para capitalizar el malestar contra la amnistía

El PP está perfilando el acto en la calle del próximo 24 de septiembre en Madrid. Después de la llamada a la movilización del expresidente José María Aznar en contra de la negociación entre el Gobierno y los independentistas, con una posible ley de amnistía encima de la mesa, Génova precipitó la convocatoria de “un gran acto” abierto para el fin de semana previo a la investidura de Alberto Núñez Feijóo. 

El calendario de respuesta se precipitó por ese motivo, pero en la dirección nacional venían pensado en algún tipo de acción que trascendiera la vía institucional. No tenían claro el diseño y todavía lo están ajustando. Lo que está claro es que será “al aire libre” si el tiempo lo permite. El líder del PP ya anunció como posibilidad la Plaza de España, aunque en la dirección reconocen que hay “distintas ubicaciones” posibles. Será, eso sí, un acto del PP, con las siglas del partido pero con un llamamiento expreso a que la sociedad civil y los ciudadanos de a pie que quieran “se sumen”.

Los populares se apresuraron a explicar, tras el primer anuncio, que no se trataba de una manifestación al uso como la de Sociedad Civil Catalana del 8 de octubre en Barcelona. Y remarcaron: “Es un acto que impulsa y organiza el PP”. El objetivo es doble: evitar que se sumen otros actores políticos como Vox, que sí ha confirmado una amplia presencia en la de la ciudad condal el próximo mes. Los populares saben que el partido de Santiago Abascal “se mueve mejor en la calle” y a nadie se le escapa los quebraderos de cabeza que siguen dando en Génova una repetición de la “foto de Colón”. 

“¿Foto de Colón? Gobernamos juntos”

Ya era algo que preocupaba a la anterior dirección, que en cada convocatoria tenía dudas sobre qué hacer. Hay otros dirigentes que reniegan de esa presión recordando que “la foto de Colón ya no vale nada” teniendo en cuenta que PP y Vox gobiernan juntos en muchas autonomías y ayuntamientos. “Estamos en otra fase”, insisten, poniendo el foco en el otro objetivo: que sea el PP el que capitalice el “clamor popular” que se genere en la calle en contra de una amnistía para los dirigentes de Junts.

Por eso, recalcan, el acto del 24 de septiembre está pensado para escenificar una plaza grande que se pueda llenar de gente (la idea es que asistan muchos cargos y cuadros más allá de los más conocidos) pero, que al mismo tiempo, lleve el único sello del PP. “Esto es un acto de partido, pero abierto a cualquier ciudadano que quiera sumarse a la defensa de la igualdad entre españoles, y que rechazan los chantajes a los que el PSOE se va a someter”, reiteran en la cúpula conservadora. Este domingo ya habrá un ensayo en Santiago de Compostela.

Imagen de respaldo a Feijóo

Aún quedan muchos flecos sueltos. Pero habrá siglas del PP y habrá discursos, incluido el de Feijóo. La imagen que el partido busca es de respaldo a la alternativa a Sánchez que el líder conservador defenderá justo dos días después en su debate de investidura.

Aunque el paquete de respuesta que ha ideado Génova a las futuras conversaciones entre el Gobierno y Carles Puigdemont —mociones en parlamentos y ayuntamientos, comparecencias de los presidentes autonómicos en el Senado y ahora un acto en la calle— parece más propio de quien ya ejerce la oposición, Feijóo tiene aún que superar una investidura abocada al fracaso, pero en la que se juega mucho.

Más allá de los cuatro votos que, con total seguridad, le seguirán faltando para alcanzar la mayoría absoluta, Feijóo prepara su discurso ante la Cámara a conciencia. Las dudas sobre cuándo celebrar el acto del día 24 y el formato elegido llevaban días en el aire. Hasta el punto de que el propio líder las comentó con los barones autonómicos en un almuerzo este lunes. Algunos dirigentes veían positivo hacerlo antes de la investidura para exhibir músculo y apoyo en la calle y, sobre todo, poder territorial.

En el PP ponen en valor el mapa teñido de azul tras las elecciones autonómicas y municipales y entienden que es hora de que la formación utilice toda esa fuerza para poner contra las cuerdas a Sánchez. Otros, sin embargo, consideraban que podía ser más oportuno hacer ese acto una vez pasara la investidura para no quitarle foco a Feijóo.

Pero en lo que todos coinciden es en que ahora “toca apretar” en el momento de más tensión con el debate de la amnistía y mientras el PSOE intenta distanciarse de Junts. Que históricos dirigentes socialistas hayan alzado la voz “como nunca antes” es para el PP la prueba de que “se mueven más cosas de lo que parece”. Y la reciente expulsión de Nicolás Redondo, añaden, “lo acredita”.

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