El Tour quiere salir de Barcelona

La ciudad de Barcelona acogerá una salida del Tour, una ‘Grand Depart’ como se dice en el lenguaje ciclista; es decir, la llegada de todo el séquito de la ronda francesa, corredores, organización, periodistas, marcas publicitarias, etcétera, etcétera, la presentación de equipos y por lo menos dos etapas. “Los quiero sorprender”, es la frase pronunciada por David Escudé, concejal de deportes del consistorio barcelonés, que estuvo el viernes siguiendo la etapa de la Vuelta que acabó en el Tourmalet, adonde, casualidades de la vida, también se desplazó Christian Prudhomme, director del Tour.

Al terminar la etapa hubo una sesión de trabajo, que no es lo mismo que una reunión informal, y cuando hay una sesión de trabajo quiere decir que el Tour está por la labor de que la capital catalana, contra viento y tempestades, con luz natural o con el apoyo de las farolas, sea el lugar escogido para el debut de la ronda francesa.

Las bases del encuentro

¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? Antes de fin de año, o sea en otoño, deberán volver a verse. A Barcelona, de hecho, con el objetivo de convertirse en la sede de la salida del Tour, le da igual el cuándo. No el dónde, que sería el corazón de la ciudad, y el cómo, tal como sucedió en la Vuelta, tempestad aparte, lo decidirán los técnicos de la carrera, que por algo entienden de ciclismo y conocen la fórmula para impulsar su prueba allende las fronteras de Francia.

Y es aquí donde encontramos una pequeña dificultad. 2025 sigue siendo un año libre para apostar por la salida del Tour. Sin embargo, según fuentes parisinas, la Grande Boucle (denominación con la que los franceses conocen a su carrera) partió en 2022 de Copenhague, en 2023 de Bilbao y en 2024 lo hará desde Florencia. O sea que son tres ediciones sin salir de Francia, lo que crea un problema a la organización, porque Francia es su país, porque son muchas las candidaturas locales que se ofrecen y, aunque en el fondo no disponen del capital que ofrece el extranjero, la patria llama a la puerta, por lo que todo apunta a que finalmente el Tour comenzará en su país en 2025, que es lo que le gusta a la organización de la prueba. Por lo tanto, 2026 sería el año escogido para que la ronda francesa se inicie desde Barcelona.

Las opciones presupuestarias

De hecho, la reunión celebrada en el Tourmalet -qué mejor escenario- sirvió, según personas conocedoras de la cita, para fijar el calendario de próximos encuentros, estudio del proyecto y las opciones presupuestarias. No fue casualidad de que una de las personas asistentes fuera el gerente del Ayuntamiento de Barcelona.

El Tour, o sea París, tenía miedo a que Barcelona desistiera de acoger el Tour por la tremenda mala pata con el tiempo en la contrarreloj por equipos de la Vuelta. Sin embargo, en la reunión del Tourmalet no salió en ningún momento ningún tema negativo. Prudhomme fue muy cauto, y si se habló de dinero, que se habló, es algo que todavía figura como secreto del Tour, porque no es barata la carrera, pero sí brillante el retorno económico que la prueba significaría para la capital catalana.

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