El patrón del barco interceptado en Vigo con 2.000 kilos de cocaína declara que llevaba la droga por amenazas de un clan albanés

Mientras la Policía Nacional sigue tirando del hilo para completar la operación en tierra, la Audiencia Nacional ya adoptó las primeras decisiones en relación con los detenidos por el alijo de casi 2.300 kilos de cocaína hallado en el pesquero “Bestarruza” abordado frente a las islas Cíes. La titular del Juzgado Central de Instrucción número 3, María Tardón, decretó el ingreso en prisión provisional de los cuatro arrestados a bordo del barco y de una quinta persona que fue capturada al trasladarse a Madrid. Los tripulantes comparecieron por videoconferencia desde los juzgados de Vigo: se trata de un caboverdiano, dos albaneses y el patrón de la embarcación con base en Ferrol, Óscar Alejandro A.T. Junto a su comparecencia judicial de ayer, este hombre también compareció, un día antes, en la comisaría de Álvaro Cunqueiro. Y, aunque de forma bastante breve, declaró ante la Policía Nacional: lo hizo para proclamar su inocencia y desvincularse de los 84 abultados fardos de cocaína que transportaba en el pequeño pesquero de poco más de 12 metros de eslora. La versión que dio fue que capitaneó la embarcación coaccionado y por miedo tras las amenazas recibidas hacia él y su familia por parte del clan albanés que se puso en contacto con él.

Aunque la inmensa mayoría de detenidos en operaciones de narcotráfico de este calado guardan absoluto mutismo en sede policial, acogiéndose a su derecho a no declarar, el patrón del “Bestarruza” decidió hablar. Fue muy sucinto, sin profundizar en detalles sobre la forma en la que según su versión contactaron con él los narcos albaneses y sin entrar en otras cuestiones clave cómo dónde se produjo el trasvase de la droga desde el buque nodriza o a qué punto se dirigían para descargar el alijo ya en costa. Su intención, al parecer, era declarar ya ayer en profundidad ante la jueza, pero no trascendió si finalmente fue así.

Forense

Asistidos en un primer momento por abogados de oficio, los detenidos en el “Bestarruza” ya designaron letrados particulares, que fueron los que los defendieron ayer en la Ciudad de la Justicia de Vigo, donde fue necesario movilizar a una forense del Imelga al parecer por un ataque de ansiedad sufrido por uno de los arrestados. Todos fueron enviados a prisión por la presunta comisión de un delito contra la salud pública agravado por notoria importancia, organización criminal y extrema gravedad dada la ingente cantidad transportada y el hecho de introducir la misma en España usando una embarcación.

Sobre cómo se desencadenó este golpe policial a una organización a la que se vincula con el Cártel de Los Balcanes, uno de los grupos criminales más activos en la actualidad, algunas fuentes consultadas señalan que fue clave la alerta que dio la DEA, la agencia estadounidense en la élite de la lucha contra el narcotráfico. De hecho, una agente de esta entidad estuvo presente en el registro que se realizó en el puerto vigués. La agencia habría advertido de que se iba a producir un importante trasvase de droga en alta mar y la vigilancia policial permitió detectar al “Bestarruza” cuando navegaba en plena madrugada “a ciegas” para no llamar la atención e intentar llegar a costa con la droga: cuando fue detectado y abordado iba con las luces apagadas y con los sistemas eléctricos de navegación desactivados.

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