EEUU recupera el orgullo y esperanza de las barras y estrellas

Han sido dos décadas de sequía, de promesas incumplidas y de frustración. En este Abierto de Estados Unidos, no obstante, por fin ha vuelto el orgullo y, sobre todo, la esperanza, al tenis masculino estadounidense. Taylor Fritz, Francis Tiafoe y Ben Shelton se han metido en cuartos de final, garantizando que habrá un semifinalista local en el último grande del año.

El duelo entre los dos afroamericanos, suma además un hito racial. Y en Nueva York sueñan, incluso sabiendo que Carlos Alcaraz y Novak Djokovic son los favoritos, con volver a una cumbre que conquistó por última vez hace ya dos décadas aquí Andy Roddick, derrotando al hombre que entrena a Alcaraz: Juan Carlos Ferrero.

Desde 2005

Roddick resumió estos días en Flushing Meadows con un tuit sin palabras y solo un símbolo: la bandera de barras y estrellas. Porque ese emblema no se veía tan representado en unos cuartos neoyorquinos desde 2005, cuando alcanzaron la ronda André Agassi, James Blake y Robby Ginepri.

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— andyroddick (@andyroddick) September 3, 2023

El fervor rojo, blanco y azul se extiende, también en el campo femenino. Porque Nueva York lloró el año pasado la despedida de su leyenda, Serena Williams, pero ahora tiene ya en cuartos a Coco Gauff, la gran promesa adolescente de 19 años, que viene de llevarse dos de los tres títulos en la temporada norteamericana y que está exhibiendo su mejor tenis en Arthur Ashe, donde se mide este martes con Jelena Ostapenko (que el domingo dejó sin posibilidad de renovar el título a Iga Swiatek y aseguró que el lunes Aryna Sabalenka relevará a la polaca en el número 1 de la WTA).

Keys, a cuartos

Pero además en semifinales también ha entrado Madison Keys. Y sueña con evitar que viaje el trofeo que ganó por ultima vez para EEUU Sloane Stephens en 2017, tres años antes de que Sofia Kenin anotara en Australia el último grande para una tenista estadounidense.

Madison Keys unlocks a trip to the quarterfinals! 🔓#USOpen pic.twitter.com/0gd1PLJb1z

— US Open Tennis (@usopen) September 4, 2023

“Siempre creímos que esto pasaría, pero no sabíamos cuándo”, decía Martin Blackman, el principal responsable de desarrollo de jugadores de la federación estadounidense, USTA, hace unos días a ‘The New York Times’.

La eclosión de Shelton

El momento luminoso llega apoyado en algo más que números, y eso que de estos no faltan. Porque hay ocho estadounidenses entre los 50 mejores del mundo, y dos (Fritz y Tiafoe) figuran en el top 10. Pero además este abierto está permitiendo observar la eclosión a los 20 años de Shelton, un cañonero zurdo que en su último partido incluyó para derrotar a su compatriota Tommy Paul dos saques a 240 kilómetros por hora y que es el cuartofinalista más joven desde Roddick en 2020.

Su duelo con Tiafoe es además, y como dijo el verdugo el año pasado en Nueva York de Rafael Nadal, “un momento bastante monumental”, con dos personas de color frente a frente y garantizando de nuevo que un afroamericano está en semifinales de nuevo, un año después de que precisamente Tiafoe acabara con una sequía que se prolongaba desde que Arthur Ashe llegó a esa ronda en 1972.

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