Confiesa que violó a una menor en un descampado de Paterna (Valencia) tras chantajearla con cocaína

Un garaje trastero en la zona de la avenida Cortes Valencianas de València, con un colchón tirado en el suelo, junto a arneses, látigos, disfraces y cuerdas. Este era el “picadero” -palabra utilizada por el propio acusado- al que un hombre de 45 años llevaba a chicas “jovencitas”, según él mismo le confesó a su víctima. Después de mostrarle este turbio habitáculo y aprovechando el síndrome de abstinencia que tenía la menor, el procesado la llevó a un descampado de Paterna (Valencia), donde desnudo y ataviado únicamente con un tanga rosa, unos zuecos de madera y unas esposas en las manos, instó a la adolescente de 17 años a tener sexo con él chantajeándola con no darle más cocaína si no accedía a sus pretensiones sexuales.

Este es a grandes rasgos el relato de hechos reconocido esta mañana por el procesado en el juicio celebrado por conformidad en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia. Gracias a este acuerdo alcanzado entre la defensa, la Fiscalía y la acusación particular, el acusado ha sido condenado por sentencia ‘in voce’ a solo seis años de cárcel, de los catorce a los que se enfrentaba inicialmente.

Los hechos ocurrieron en octubre de 2022 cuando el acusado se encontró a la menor, de 17 años, en una localidad de l’Horta. La joven, que sufría un trastorno por consumo de cocaína y cannabis, así como trastorno depresivo y adaptativo, iba buscando a alguien que pudiera acercarla a Manises para “pillar droga”. Así, “al darse cuenta de que la joven estaba bajo los efectos del síndrome de abstinencia, y con la idea de aprovecharse de dicha circunstancia para abusar sexualmente de ella”, según ha quedado acreditado, este hombre la subió a su vehículo, un Dacia Logan, donde le ofreció coca base fumada en pipa. 

De igual modo la llevó a Manises, donde la esperó y le ofreció de nuevo más cocaína que consumirían entre los dos. Aprovechándose del estado de sumisión en el que se hallaba la adolescente la llevó a su “picadero” de València, donde le mostró sus juguetes sexuales y le confesó que allí llevaba a chicas, y que a él le gustaban “jovencitas”. En ese lugar no llegó a producirse agresión sexual alguna.

Fue al día siguiente, y después de haber dormido unas horas juntos y seguir consumiendo cocaína, cuando el acusado la llevó a un descampado de Paterna. Allí la obligó a tener sexo oral insistiéndole en que si no accedía a sus pretensiones sexuales no le daría más cocaína.

Inicialmente llevó a su víctima a lo que definió como “su picadero”, y le mostró látigos, disfraces y cuerdas

A las 10.00 horas del 19 de octubre, más de 24 horas después de haber estado bajo la influencia de esta persona que se valió de su adicción a la cocaína para someterla sexualmente, la víctima logró bajarse del automóvil y escapar del ahora condenado.

Agentes de la UFAM de la Policía Nacional de la comisaría de Paterna lograron identificar al autor de esta agresión sexual y localizaron tanto el trastero de València al que llevó a su víctima como el descampado donde finalmente la violó.

El Ministerio Fiscal solicitaba por estos graves hechos, cometidos sobre una víctima vulnerable tanto por su edad como por su fuerte adicción a las drogas, una pena de catorce años de prisión. La defensa del acusado, ejercida por los letrados Niceto Blanco y Álvaro Morales, ha logrado rebajar la pena a solo seis años de cárcel tras el acuerdo de conformidad alcanzado esta mañana.

Además de la pena de prisión se le impone una medida de doce años de libertad vigilada y una prohibición de comunicarse y acercarse a menos de 300 metros de su víctima por el mismo plazo de tiempo. También se le prohíbe ejercer cualquier tipo de profesión relacionada con menores durante seis años y deberá pagar 50.000 euros en concepto de responsabilidad civil a la víctima.

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