Cerca de la mitad de los jóvenes es testigo de acoso entre compañeros y del envío de fotos sexuales por internet

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Para chatear. Para ver vídeos. Para escuchar música. O para informarse. Los jóvenes viven pegados al móvil y, a través de él, socializan e interpretan el mundo que les rodea. Son conscientes de la dependencia que tienen de internet y las redes sociales y, al mismo tiempo, de los riesgos que conllevan, pero cuando tienen problemas en el mundo virtual, acuden a sus amigos o a su pareja, raramente a sus padres y docentes.

Estas son algunas de las conclusiones de la investigación ‘Desde el lado oscuro de los hábitos tecnológicos: riesgos asociados a los usos juveniles de las TIC’, que ha realizado el Centro Reina Sofía de Fad Juventud, con apoyo de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y que ha sido presentada este miércoles.

Ahondando en el problema de los riesgos que conlleva internet, la mitad de los jóvenes españoles -de entre 15 y 29 años- ha percibido a su alrededor con mucha o bastante frecuencia el envío de mensajes de odio (el 52,8%), el acoso entre compañeros a través de redes o foros (el 47,2%), la difusión de imágenes privadas o comprometidas (con contenido sexual) sin el consentimiento de las personas implicadas (el 45,7%) y el acoso de personas adultas a menores (el 42,9%).

Mensajes de odio

Y, cuando se les pregunta por qué situaciones de riesgo han vivido en el último año, lo más mencionado es “bloquear perfiles en sus redes sociales por insultos o acoso” (19,6%), “recibir mensajes o vídeos de carácter sexual sin consentimiento” (18,3%), “evitar subir contenidos por miedo al acoso o insulto” (16,5%) o “haber sido objeto de mensajes de odio” (14,8%), y “haber recibido insultos o acoso de personas desconocidas” (14,4%).

A los jóvenes españoles les preocupa el ser víctima de estafas (37,7%), la difusión de fotos o vídeos sexuales sin permiso (37,4%) y la suplantación de la identidad

Asimismo, admiten que les preocupa el ser víctima de estafas, timos o fraudes (37,7%), la difusión de fotos o vídeos comprometidos sin permiso (37,4%) y la suplantación de la identidad (30,6%). También les inquieta en menor medida que les controlen o les sigan otras personas (18,9%), que les persigan por opiniones o comportamientos (15,6%) y engancharse a juegos y apuestas online con dinero (15,2%).

Por géneros, a las mujeres les preocupa más la difusión de fotos o vídeos íntimos, el acoso sexual y los mensajes de odio, mientras que a los hombres les inquieta más la adicción a juegos de apuestas.

Además, más de la mitad de la población joven considera que internet ha hecho que las relaciones sociales sean “más superficiales”, mientras que un porcentaje similar admite que dificulta la concentración a la hora de estudiar o trabajar y que les “aísla”.

3 de cada diez jóvenes admite que les preocupa obtener reacciones positivas por su aspecto físico en las redes, por ello cerca de la mitad reconoce que retoca las fotos

Retoque de las fotos

También influye en la autoestima. 3 de cada diez españoles de entre 15 y 29 años admite que les preocupa obtener reacciones positivas por su aspecto físico. Por ello, cerca de la mitad admite que retoca las fotos que sube a redes sociales: 24,3% a veces y el 20,2% con bastante o mucha frecuencia. Llama la atención que lo hacen chicos y chicas, el género no es estadísticamente significativo en esta variable.

Casi la mitad de la muestra admite que se siente obligado a llevar el móvil siempre; el 40% siente la necesidad de mirar constantemente las notificaciones y el 33% usa el teléfono en situaciones donde no es apropiado

Además, reconocen su dependencia. Casi la mitad de la muestra (47,4%) está bastante o muy de acuerdo con que se siente obligado a llevar el móvil siempre encima; el 40,8% siente la necesidad de mirar constantemente si tiene notificaciones y el 32,9% usa el teléfono en lugares o situaciones donde no es apropiado. En los dos primeros casos las mujeres lo reconocen en mayor medida que los hombres.

A la vez, admiten que no siempre contrastan la información online que leen. Casi la mitad (48,9%) admite que, con bastante o mucha frecuencia, ve contenidos falsos o dudosos y, a pesar de ello, solo un 42,3% contrasta habitualmente lo que considera cuestionable. Más allá de eso, cuatro de cada diez reconoce que comparte o reenvía a veces noticias que luego ha sabido que son falsas.

Los deberes

La investigación también pone de manifiesto que, pese a que los jóvenes perciben y son conscientes de los riesgos que conllevan las redes e internet, un tercio no habla con nadie sobre las aplicaciones y los sitios en los que navega y un 40% no ha recibido recomendaciones de su entorno sobre cómo evitar los peligros. Y, cuando tienen problemas virtuales, acuden principalmente a sus amigos o pareja, no a sus padres o docentes.

Ante ello, la directora de Fad Juventud, Beatriz Martín Padura, apunta: “En pleno debate social sobre la protección de los niños y adolescentes ante los riesgos digitales, es muy preocupante que un 40% afirme que no recibe ningún tipo de formación sobre cómo afrontarlos. Paliar este déficit debería ser nuestra prioridad. Y es una responsabilidad compartida entre las familias, docentes, plataformas tecnológicas, administraciones, instituciones, creadores de contenido… Es un desafío complejo, pero no podemos conformarnos con soluciones simplistas. Cuanto antes ejerzamos nuestra responsabilidad como agentes de alfabetización mediática, menos vulnerables serán nuestros jóvenes”.

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