Así es el ilusionante proyecto que Ansu Fati se encontrará en Brighton

Cuando todo parecía indicar que el Tottenham ganaría la fugaz carrera por Ansu Fati, una llamada de uno de los entrenadores de moda del fútbol europeo lo cambió todo. Roberto de Zerbi entró en escena y puso sobre la mesa del canterano azulgrana su ilusionante proyecto en el Brighton & Hove Albion, el equipo que la temporada pasada cuestionó al ‘Big Six’ inglés e impidió precisamente que los ‘Spurs’ y el Chelsea, los otros dos equipos de la Premier League interesados en la joya de la Masia, acabaran en posiciones de clasificación para competiciones europeas.

De Zerbi no necesitó mucho tiempo para seducir a un Ansu en busca de la confianza necesaria (propia y ajena) para recuperar su mejor versión y ‘explotar’ definitivamente. Cuando los argumentos futbolísticos son categóricos, inequívocos, pocas palabras bastan. No es cuestión de jugar o saber vender una idea mejor que nadie, sino de que todo lo que hagas tenga un sentido detrás. Y el Brighton hace mucho tiempo que es fiel a su marcada filosofía de juego, tremendamente ofensiva y atractiva, con una hoja de ruta muy definida tanto en los despachos como en el banquillo.

Ansu vivirá una realidad muy diferente a la de jugadores como Enciso, Mitoma, Mac Allister o Moisés Caicedo, quienes antes de llegar al Amex Stadium estaban lejos del foco mediático. El atacante hispano-bisauguineano hará el camino inverso –alejarse de un escaparate de máxima atención y presión–, pero formará parte de la misma política de fichajes de un club que, según Bruno Saltor, leyenda y exsegundo entrenador de los ‘seagulls’, “siempre ha creído innecesario entrar en la moda de gastar muchísimo dinero en fichajes” y prioriza “acertar” aunque ello le obligue a “correr riesgos”.

Un “revolucionario” alejado de la vieja escuela italiana

Cuando aterrizó en la ciudad costera al sur de Londres, Roberto de Zerbi llevaba toda la vida evolucionando un estilo de juego muy semejante al de Pep Guardiola, al que fue a ver alguna ocasión a Múnich para empaparse de sus ideas. Se había mostrado en Italia como un técnico tremendamente metódico, muy ofensivo, que moría con y por sus ideales y sus jugadores y que era un auténtico ‘sargento’ en sus entrenamientos. Todo cuidado al detalle, porque esos detalles, en los partidos, debían ser claves para ganar o no. No era conocido y ya actuaba como si estuviera en un ‘grande’.

“No es el hecho de que todo fuera con pelota, sino por qué lo hacíamos todo con pelota. Cómo se debía atacar, cómo se debía defender. Cada entrenamiento era tremendo, muy intenso. Acababa los partidos con tres o cuatro litros menos. Él respiraba esa idea del Barça. Tenía una facilidad increíble para transmitir, pero era muy estricto en sus ideas. Eso lo hacía grande, pero evidentemente no podías descarrilarte. Si no ponías la atención necesaria se cabreaba. Es un entrenador que se centra mucho en los porqués de las cosas y te explica por qué hay que hacer todo lo que él quiere. Es algo más que un entrenador, es un revolucionario. Realmente, De Zerbi es el protagonista sin ser él el protagonista dentro del campo”, sentencia Martí Riverola, que estuvo a las órdenes de Roberto de Zerbi en el Foggia, cuando el técnico italiano apenas acababa de empezar su carrera como entrenador.

Roberto de Zerbi, durante su exitoso periplo en el Sassuolo

| EFE

Riverola, que venía de haber entrenado con Guardiola en el Barça y que estaba en el Bolonia, no titubeó cuando recibió la llamada de De Zerbi para jugar en el Foggia. El centrocampista bajaba dos categorías en Italia, pero le dio igual. Le convenció tanto Roberto de su proyecto que se puso rápidamente a sus órdenes. Martí pasó aquellos meses como un niño con zapatos nuevos. Como con Pep, volvía a tener un técnico que quería salir desde atrás jugando, que buscaba soluciones constantes a las dificultades que le ponía el rival sobre el verde y que encontraba constantemente espacios desde la pizarra para hacer daño al oponente. Siempre con el esférico como protagonista. “De Zerbi te enseñaba en cada partido y en cada entrenamiento a decidir bien. Te daba todas las herramientas posibles para que, cuando llegara el partido y te enfrentaras a la situación que estabas entrenando, tuvieras la capacidad para decidir lo mejor posible. Cada control y cada movimiento tenía un porqué detrás”, comenta Riverola, que guarda una anécdota curiosa, pero clave para entender la ambición de De Zerbi y su mentalidad ofensiva.

“Debíamos remontar un partido de Coppa y cuando entramos al vestuario vimos que en la pizarra había un 5-3-2. No entendíamos nada. Luego apareció él, cogió la pizarra y le dio la vuelta: ‘Jugaremos un 2-3-5’, dijo. Entonces nos miramos todos y salimos al campo a morir, con esa ambición. Remontamos y metimos cinco, creo. Pero si hubiéramos necesitado meter diez, los hubiéramos metido”, recuerda entre risas Riverola.

Un aprendizaje constante

Ansu Fati tendrá la oportunidad de empaparse de los consejos de un De Zerbi al que Guardiola definió recientemente como “uno de los técnicos más influyentes de los últimos 20 años”. “No hay un equipo que juegue de la forma en la que juegan sus equipos, es único”, añadió. Lo confirma Ricard Segarra, entrenador de porteros del Brighton, que tiene a De Zerbi bien cerca cada día: “Roberto lleva años perfeccionando este estilo de juego ofensivo y de querer ser protagonista. Él entrena desarrollando esta idea, te convence rápido. Esto va de apretar, apretar y apretar. Es súper exigente con nosotros (staff técnico) también. Detalle, detalle y detalle. Debemos estar pendientes de todo. Es muy ambicioso. Es un entrenador mediterráneo, con carácter y con la capacidad increíble de transmitir. Sabe cómo llegar al jugador. Es muy honesto y va de cara. Luego, claro, tenemos futbolistas que saben interpretar perfectamente. Es una combinación perfecta”.

Entrenamientos súper tácticos, de repetición y repetición de ideas y de movimientos para que, una vez el jugador llegue al partido, tenga clarísimo qué deba hacer en cada situación. De Zerbi, ‘tozudo’ como pocos, ha sido capaz de imponer su idea y estilo de juego, totalmente personal y con mil matices, en apenas unos pocos meses.

De Zerbi, entrenador del ‘EuroBrighton’

| EFE

Una forma de jugar sin un estilo de juego claro

¿Qué idea de juego tiene De Zerbi más allá de ser ofensivo y querer la posesión? ¿A qué juega este Brighton? ¿Se parece a Guardiola como se dice? Veamos. “No tiene un estilo de juego definido. Cuesta encasillarlo en uno, aunque tiene la capacidad como Pep de cambiar formas de jugar en los clubes. También tiene cosas de Conte, como esa estructura rígida para salir jugando y buscar arriba los espacios, pero hay mucho juego de posición en su estilo, parecido a Pep: las intenciones, el buscar los espacios que se generan a través de movimientos y a partir de ahí atacar la profundidad…”, analiza Albert Blaya Sensat, analista y periodista en ‘Relevo’.

En fase ofensiva, De Zerbi no juega con sistemas ni con números, sino que, sabiendo qué quiere hacer él con pelota, se adapta a lo que los rivales le proponen. Puede iniciar las jugadas con tres o con cuatro atrás, puede meter por dentro o por fuera a los laterales, puede variar las alturas de los centrocampistas según le presione el contrario… “Priorizamos nuestra idea de juego, pero nos fijamos mucho en cómo podemos hacer daño al rival, en si hemos dado ese pase dónde está la superioridad y el espacio para seguir progresando. Pensamos primero en nosotros y luego ya nos fijamos en el rival”, señala, a su vez, Ricard Segarra.

Un técnico que arriesga

Para De Zerbi, sin duda, la clave está en esa salida de balón, que debe ser casi perfecta y adaptada a lo que el rival te exige. Es uno de los grandes puntos fuertes del Brighton. “Roberto arriesga mucho en los primeros pases. No le importa que un jugador esté cinco o seis segundos pisando la pelota esperando un movimiento. Busca atraer al rival para romper sus líneas y, tras progresar, atacar la profundidad y tener ventaja en la última línea. Es un equipo realmente vertical. Más directo. En eso es distinto a Guardiola, que prefiere el viajar juntos hasta campo rival”, insiste Albert Blaya.

Formas de atacar distintas, pero con el dominador común de no ‘tirar’ la posesión y de querer ser siempre protagonistas de los partidos. Más vertical De Zerbi que Pep, aunque el italiano también ha sabido adaptarse, sobre todo en el tramo final de temporada, cuando sus rivales empezaron a leer sus virtudes.

De Zerbi, con muchos recursos

“De Zerbi ha logrado que los jugadores sepan interpretar cada situación en el campo. Es lo que hace más especial a este equipo. Se han adaptado también a que los rivales les esperen más atrás. Tiene soluciones para activar estos movimientos y potenciar a sus mejores futbolistas”, resalta Blaya.

Ricard Segarra, entrenador de porteros del Brighton de Roberto de Zerbi

| BHAFC

Un equipo que sabe cómo atacar según cómo esté organizado su rival y según cómo le presionen y sabe qué hacer cuando pierde la posesión. La primera premisa: presionar. “Estamos acostumbrados a vivir en campo rival, por lo que Roberto obliga al equipo a presionar muy intenso para robar si perdemos la posesión. Presionamos hombre a hombre, incluso dejamos uno contra uno atrás”, indica Ricard Segarra.

Sin embargo, la parcela defensiva es la pata que cojea algo más en todo el engranaje del Brighton. Al menos, así lo asegura Albert Blaya: “Es un equipo que intenta presionar, pero a veces no es tan agresivo como otros equipos. Puede regalar ocasiones en transición, no es demasiado sólido cuando debe correr hacia atrás. Tampoco tiene una defensa que le permita sobrevivir en el punto de penalti. Veamos qué sucede la próxima temporada”.

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